Para Bernardita, la fotografía es la posibilidad de retener un instante del mundo que se abre ante nuestros ojos; es un regalo de luz para soñar e imaginar.

Bernardita Stuven Marambio es chilena de nacimiento y mexicana de corazón. Es fotógrafa independiente desde hace más de 30 años.

Es una investigadora nata del entorno. Su preparación humana y profesional es amplia y diversa: filosofía, logoterapia, literatura árabe, antropología, estudios cardiopulmonares, cerámica y rakú, además, claro, de fotografía, son algunas de las áreas en las que se ha internado. Sus conocimientos, amalgamados con su sensibilidad, la llevan a mirar con detenimiento esas pequeñas cosas de la vida que la hacen grandiosa y que tantas veces pasamos por alto, perdiendo la oportunidad de gozarlas.

Uno de sus mayores disfrutes está en viajar para conocer nuevos lugares, culturas y personas diferentes. Todas esas experiencias y emociones las comparte con los demás a través de sus imágenes.

Ha tomado diversos cursos en la Escuela Activa de Fotografía de Coyoacán, en el Taller del fotógrafo Ignacio Urquiza, en el Distrito Federal, y con el fotógrafo de National Geographic, Jesús Eduardo López Reyes, en el estado de México; sin embargo, como lo expresa en sus propias palabras, “…mi mejor escuela han sido la vida, los viajes y el amor y profundo respeto que siento por la naturaleza” y, sin duda, lo han sido.

—Rocío Alanís, Metacreatividad

La fotografía es técnica, pero, sobre todo, es visión. Es poder ver lo que los demás dejan pasar; es ir directo a los detalles. Para Bernardita Stuven, los detalles lo son todo; desde la textura o el color de la hoja de una planta hasta la expresión en el rostro de un niño. Su gran sensibilidad le permite captar lo invisible para el ojo común. Y si a esto sumamos su pasión y dedicación, tenemos un resultado fotográfico extraordinario.

— Héctor Ulloa, Iconofilia

© Bernardita Stuven Marambio